jueves, 23 de mayo de 2013

REPORTAJE - Dentro del Castillo de La Muela


El Castillo de la Muela, situado en el municipio de Consuegra, dentro de la provincia de Toledo es uno de los castillos mejor conservados de toda Castilla La Mancha. Desde sus orígenes en la época del Califato de Córdoba el Castillo fue antaño lugar de hechos históricos destacables como la Batalla de Consuegra entre las tropas de Alfonso VI y los invasores almorávides en la que murió Diego Rodríguez, el único hijo del Cid o la invasión francesa del siglo XIX.

A día de hoy, el Castillo se conserva en buenas condiciones y sirve de foco turístico para los visitantes no sólo de España, sino de todo el mundo, recibiendo visitas de lugares tan lejanos como Japón o Estados Unidos.

El porqué del nombre del Castillo de La Muela tiene su historia, se llamó Castillo de La Muela porque su forma estructural es similar a la de una muela extraída. Dentro podemos contemplar partes nuevas, que han sido adaptadas para las visitas turísticas, como también partes antiguas como el aljibe o la capilla, lugar donde se celebraban los actos religiosos hace siglos y ahora se organizan bodas civiles para todo aquel que quiera contraer matrimonio dentro del Castillo.

El Castillo es una alcazaba árabe, se construyó como una línea defensiva para defender la denominada “marca media” situada en el sur de Toledo para mantener a distancia el ataque de los musulmanes durante la Reconquista.

El Castillo se convierte en el principal icono de la conmemoración de la batalla de Consuegra del 15 de agosto de 1097. Tan importante en este evento como lo fue en aquella batalla en la que sirvió de refugio a Alfonso VI y las tropas cristianas cuando fueron obligados a retirarse y refugiarse entre sus muros donde permanecieron asediados durante ocho días.

Iniciamos el recorrido por el Castillo, vemos como se alzan ante nuestra mirada los muros de piedra que guardan la fortaleza. Actualmente, el acceso se inicia por el extremo sur-este, aprovechando un ángulo recto con la muralla exterior. Si has nacido en Consuegra la entrada al Castillo es gratuita, en caso contrario hay que abonar la cantidad de 8 euros a la entrada. Vemos que, a modo de seguridad, han añadido cámaras para vigilar a los visitantes. Imagino que para evitar posibles daños o pérdidas tanto en la fortaleza como para los visitantes.

Avanzamos hacia la muralla. En dicha muralla, aparecen tres torreones entre los que destaca uno de ellos por estar destinado a proteger una pequeña puerta de acceso a la fortificación, normalmente disimulada, situado en el cubillo central. Esta entrada, perfectamente camuflada, tiene en su parte superior el hueco de la buhedera, formado el acceso originariamente todo abovedado hasta la salida a la galería. Este entre dos elevados lienzos que forman la barbacana, ejecutados a finales del siglo XIII. Al fondo de la misma, por su lado norte, se encuentra la salida natural al albacar.

Avanzamos hacia la fortaleza. Esta se divide en tres recintos totalmente diferenciados, aunque todos ellos participan de una idea básica común: proporcionar una sensación de inexpugnabilidad única, creando una red compleja de muros, rampas y pendientes que trataban de confundir al enemigo, intentando impedir el acceso a la única puerta del primer recinto o fortaleza propiamente dicha, donde se sitúan las estancias principales del castillo.

Ya dentro de la fortaleza nos encontramos la fábrica de la fortaleza. Que tiene una fuerte ausencia de detalles decorativos. Esta ausencia se une a la presencia de grandes torreones de planta semicircular, unidos a un gran rectángulo en su parte central.

El siguiente recinto que podemos observar es la estructura amurallada exterior. Dicha estructura está constituida por el albacar, popularmente conocido por “La Centinela”. Este albacar se extiende por el norte de la fortaleza. Del antiguo albacar, de ascendencia islámica y ejecutado en mampostería hoy solo se conserva la zona más alejada del conjunto: Una amplia muralla de 200 metros de longitud y más de 6 metros de altura. Sus ángulos fueron reforzados por torreones macizos, de los que se conservan tres en buen estado a día de hoy. Dentro de sus grandes dimensiones, el albacar alberga los restos de un aljibe, el cual sigue almacenando una considerable cantidad de agua.

Acercándonos a la estructura central de la fortaleza, el lado sur desarrolla un pronunciado espolón, perfeccionamiento defensivo del Siglo XII y que adquiere en el siglo XII una buena reputación de cara a reforzar el perfil más vulnerable de estos conjuntos.

El segundo recinto, que protege el núcleo central de la fortaleza corresponde a la barbacana, potente y elevado lienzo de muralla que marca y define la complejidad de la zona de acceso al recinto.
Por el lado norte y oeste de la fortaleza se prolonga la muralla del segundo recinto, adaptándose al terreno y aproximándose a los torreones de la primera línea defensiva, dificultando el paso con comodidad. Así continúa hasta encontrarse con el espolón y muros que cerraban la comunicación, aislando aún más el extremo sur de la fortaleza.
Superadas las rampas actuales de acceso desde la barbacana, ejecutadas sobre las originales y con una disposición de embudo, nos encontramos el verdadero núcleo de la fortaleza. Una estructura rectangular formada por un muro de mampostería, asentada con mortero de cal y arena y un grosor que como mínimo supera el metro de espesor. Presenta la particularidad de tener cuatro grandes torres aproximadamente en el centro de cada uno de sus lados, tres de planta absidial y la cuarta circular.

Los torreones se elevan alineados, presentando una serie de características comunes como la forma, la composición y la utilización de materiales. El torreón de los escudos fue el que se construyó en primer lugar, para proteger fundamentalmente la puerta de acceso que se encontraba en el centro de la estructura.
El torreón ubicado al norte fue el primero que se dejó de utilizar. Seguramente en función de las necesidades de estancias que los habitantes del castillo fueron teniendo. Tiene cara al exterior, de forma semicircular. Posee dos puertas, la primera que comunica con el patio de acceso al primer recinto. La otra comunicación del torreón va hacia al oeste de la fortaleza.  Los arcos tienen la misma altura.
Avanzamos hacia el siguiente torreón, el torreón de poniente. Dicho torreón tiene dos plantas. La inferior comunica con el torreón norte a través de un pasadizo a nivel de roco con arquerías de ladrillo. La parte superior está abierta por tres ventanales y una estructura abovedada.
Por su parte, el torreón sur presenta características diferentes en la composición arquitectónica con respecto a los otros torreones. Pero nada realmente destacable.

Dejamos atrás los torreones y nos adentramos en el verdadero corazón del Castillo de Consuegra. Para ello, hemos que atravesar el arco del torreón de los escudos ya que es el único acceso al recinto. A su izquierda se encuentra un muro cubierto por cuatro saeteras que protegen la entrada, que fue restaurada con un arco de medio punto. El acceso al torreón tiene unos cinco metros de profundidad y a lo largo de su enorme grosor, aparecían tres buhederas y los orificios laterales para el cierre del espigón. También observamos unos jardines de un tamaño adaptado a la zona de la fortaleza, en los que tienen plantados un número considerable de olivos.

En el fondo del torreón, a una profundidad de dos metros, se encuentra un suelo de argamasa. Seguramente debajo de él solo haya tierra, pero los restos de una especie de saetera plantea la duda de una estancia inferior al nivel alcanzado, que probablemente comunicara con dependencias que hoy en día se desconocen.
Seguimos hacia una habitación abovedada. Desde aquí, a través de un pasillo en rampa se accede al resto de dependencias, las cuales se encuentran flanqueadas por dos puertas, de las que aún se conservan algunas gorroneras y vanos por donde se introducían los espigones. Si observamos a nuestra izquierda vemos una larga estancia que se nota restaurada, la cual conduce a través de una puerta falseada a un amplio aljibe. Al final del pasillo en rampa, se encuentra otra estancia que en su día también debió ser un aljibe aunque posteriormente se utilizaría como zona de comunicación con otras zonas de la fortaleza.

Aproximadamente por el centro del recinto se asciende a la planta superior del torreón de los escudos y a la sala del archivo de la Orden Hospitalaria. La sala del archivo estaba cerrada por dos puertas. La primera, en la parte exterior del muro, daba a una de las plazas del castillo. La segunda, en el interior, estaba chapada de hierro. Cada puerta tenía tres llaves custodiadas por altas dignidades sanjuanistas.

Aquí se conservaban los instrumentos de la religión, las donaciones y privilegios de las encomiendas y las pruebas de los caballeros y religiosos. En 1665 el archivo se convertiría en una sala de custodia de las únicas armas que se conservan de esa época en el Castillo, las cuales son siete alabardas.

Salimos de la sala del archivo a través de una escalera, la cual nos permite acceder a la ermita. Ermita del siglo XVII que sustituyó a otra anterior que databa del siglo XIII. Esta ermita tiene forma de rectángulo, el suelo de madera y, gracias a la restauración, un zócalo de colores grisáceos.

Posteriormente, avanzamos a la Sala Capitular. Su planta unía la nave con la capilla mayor, aislada por una reja de hierro, donada por Don Juan de Austria. Las paredes de la ermita, las cuales eran visualmente muy sencillas, están tapadas con colgaduras de damasco, terciopelo y seda del siglo XVIII. Mencionar que las donaciones de Don Juan se vieron recompensadas en forma de escudos, los cuales se encuentran integrados en el castillo en forma de sello de piedra.

Finalizada la visita al Castillo de La Muela recomendamos a todo el mundo disfrutar tanto de su interior como de su exterior, adornado por los molinos y con unas buenas vistas a todo el municipio de Consuegra.



EDITORIAL - LA CONTROVERSIA DE LAS VISITAS

El Castillo de Consuegra, antaño el lugar donde se libró la Batalla de Consuegra, está perdiendo dinero de una manera tan flagrante como Alfonso VI perdió la batalla contra las fuerzas almorávides en 1097. 

Se realizan multitud de excursiones y visitas guiadas por el Castillo de La Muela pero, para el potencial gasto que puede realizar un buen autobús cargado de extranjeros ávidos de conocer la cultura española y la leyenda de Don Quijote, el gasto que realizan es nimio. Y eso es un problema para el propio mantenimiento del Castillo.

La planificación de las visitas está estructurada de forma horrible. La compañía que organiza los tours por Consuegra sube a los visitantes extranjeros al Castillo. Estos bajan del autobús, echan cuarenta o cincuenta gratuitas fotos al Castillo y a los Molinos y, si acaso, el más intrépido de los visitantes se anima a entrar al molino “Sancho” donde se venden souvenirs y puede llevarse un saquito de harina del Molino, entre otros recuerdos que pueden ser adquiridos.

El problema no es que hagan fotos, que bien lo merece dicho paisaje, el problema es que ahí se acaba la visita. Ahí se acaba el negocio. Después de recibir una charla sobre la historia del lugar y de que los visitantes realicen sus fotografías, su autobús pone rumbo a otros pueblos de la geografía manchega donde, muy probablemente, se dejen el doble o el triple de dinero que en la visita al Castillo. Por supuesto, siendo mucho menos productiva de forma cultural de lo que es la visita al lugar donde, entre otros hechos históricos, murió Diego Rodríguez, el mismísimo hijo del Cid Campeador.

Consuegra posee una maravilla de Castillo y no apuesta apenas nada por mantenerlo en pie. Las obras en la estructura del castillo llevan desde casi la época de Alfonso VI y esto se puede ver, por ejemplo, en la impertérrita grúa que “decora” el castillo. Grúa la cual servidor no ha visto ponerse en funcionamiento para realizar ningún tipo de obra desde que la memoria me alcanza a recordar el porqué de colocarla ahí. ¿Esperan algún tipo de donación multimillonaria para hacerla funcionar? ¿No tienen dinero para desmontarla? ¿Pretenden que con el tiempo la grúa forme parte del elenco histórico del Castillo?

Se podría sacar una cantidad de dinero considerable si se apostara por arreglar los desperfectos del Castillo. Si incentivaran a realizar visitas guiadas a un coste razonable integrando mejoras para que el visitante guste de realizar un gasto para ello, como por ejemplo un teatro medieval (se podría usar la excelente compañía de teatro de la que dispone Consuegra) para representar la historia del Castillo a los visitantes durante todo el año y no solo de forma gratuita en la feria medieval. 

Entrevista Mª Ángeles Gallego




Mª Ángeles Gallego es monitora de eventos y actividades recreativas animadas para grupos escolares y familias en el Castillo de Consuegra. Desde 2005 ha dado a conocer el Castillo de La Muela y ahora nos concede esta entrevista para revelarnos cómo se ve desde dentro formar parte de este edificio histórico.

-          ¿Cuál es su edad y  hace cuánto tiempo que vive en Consuegra?

46 años. He vivido siempre en Consuegra, nací aquí.

-          ¿Conoce el Castillo de La Muela en profundidad?

Conozco el Castillo bastante bien; aunque la zona oeste es la que menos se ha restaurado y es la que queda fuera del recorrido establecido para visitas.

-          ¿Cuál es la formación necesaria para realizar este trabajo? ¿cuántos años lleva trabajando como monitora de actividades recreativas del Castillo?

Comencé en el año 2005 con motivo del cuarto centenario de la publicación de la novela de Miguel de Cervantes: Don Quijote de la Mancha.  Me preparé, como otras personas más, por medio de cursos relacionados con el turismo y la actividad a desempeñar. Después de un tiempo realizando esta tarea, mis compañeras y yo tuvimos la iniciativa de desarrollar las actividades que hasta hoy venimos realizando. “El Castillo del Rey Alfonso” es el nombre de nuestra actividad. Presentamos el proyecto al Ayuntamiento y nos apoyaron en esta iniciativa desde el primer momento.


-          ¿Cuántas personas forman parte del personal de visita del Castillo?

Estas actividades las realizamos mis dos compañeras y yo, contando para ello con el inestimable apoyo del Ayuntamiento de Consuegra. Nuestro grupo se llama “Encanto Consuegra” y  está formado por tres mujeres: Luisa, Feli y Mª Ángeles. Por parte de la Oficina de Turismo existe más personal: tres personas fijas y algunas personal que forman parte del personal eventual.


-          ¿En qué consiste la actividad recreativa que ustedes realizan?

Es una actividad interactiva, realizamos un recorrido por el Castillo y uno de los molinos, mostrando cómo se defendía un castillo medieval, nombrando personajes que en él habitaron, o que estuvieron relacionados en algún momento con su historia. Estos personajes deben ser representados por los niños que forman parte de los grupos, tomando para ello parte de la indumentaria que caracteriza a cada uno de los personajes nombrados. Adaptamos el diálogo y la forma de dirigirnos a nuestro grupo según su edad y a las características particulares de cada grupo.

-          ¿Cuál es la afluencia de visitas al Castillo?

En la actualidad el Castillo tiene un importante número de visitas. Gracias a iniciativas como la nuestra y las visitas que la Oficina de Turismo realiza por su parte, pero falta llegar más en profundidad a ciertos públicos, como el japonés y chino, que visita el Cerro Calderico en circuitos establecidos por touroperadores y que solamente nos visitan para realizar una vista panorámica y hacer fotos. Raramente visitan  el interior de los monumentos.

-          ¿De qué nacionalidades son los visitantes al Castillo?

La procedencia de los visitantes es principalmente nacional; aunque en los últimos años ha habido un aumento del turismo extranjero como francés, en gran parte, después de habla inglesa, americanos e ingleses y después de un gran abanico de nacionalidades, desde japoneses hasta australianos.

-          ¿Qué beneficios saca el Castillo de Consuegra con las visitas?

Los grupos pagan unas tasas municipales establecidas, pero principalmente las visitas o actividades repercuten en promoción de nuestra localidad. Esto hace que poco a poco aumente el turismo y a la vez vaya repercutiendo en ingresos para Consuegra. Además, la creación de puestos de trabajo en torno a todos estos servicios van siendo necesarios para cubrir las necesidades de los visitantes.

-          ¿Cuál es el estado estructural del Castillo de Consuegra en la actualidad? ¿Se conserva en óptimas condiciones?

El estado estructural del Castillo en la actualidad es bastante bueno al haberse restaurado una buena parte del mismo. La restauración se ha llevado a cabo principalmente por la Escuela Taller de Consuegra desde el año 1985. El Castillo de Consuegra sorprende en su interior por la cantidad de salas restauradas, lo que permite tener un recorrido establecido para ser visitado, tanto por grupos como por el público en visita libre, conociendo su historia e interior gracias a paneles informativos escritos en español, inglés y francés.

-          ¿Por qué las obras en el castillo se están demorando tanto para reconstruir ciertas partes derruidas?

“Las cosas de palacio van despacio”, es una frase que se cumple en este caso. Principalmente el Castillo se ha restaurado gracias a la Escuela Taller, esto implica que se trabaja por proyectos que deben ser presupuestados, estudiados y aprobados con todo lo que eso conlleva para la concesión del proyecto y su coste, que es mucho.

-          ¿Qué aspectos en la estructura del castillo se pueden mejorar?

La restauración del Castillo debe ser fiel a la estructura original, pero algo que debería mejorarse es la accesibilidad para discapacitados, cada vez más y en más lugares, una buena restauración no es contradictoria con una mejor accesibilidad.

-          El castillo toma una parte importante en las fiestas medievales de consuegra ¿cuál es su valoración personal sobre estas fiestas y cuál puede ser el aumento de visitantes gracias a la fiesta medieval de consuegra?

Este evento se convierte en un importante reclamo turístico, principalmente para el turismo nacional. Las fiestas representan una parte de la historia, tanto de Consuegra como de España, estamos muy orgullosos de poder representarla. Las cifras pueden multiplicarse por tres al turismo en Consuegra en el mes de julio. Aproximadamente, el aumento es de entre 4.000 y 5.000 visitantes, aunque desconozco exactamente la cifra exacta.

-          Como despedida, ¿qué podrías decir sobre Consuegra?

Solamente decir que Consuegra puede sorprender por su historia, su gastronomía, la amabilidad de sus gentes y sus monumentos y paisaje increíble. Recomiendo a todo el mundo visitar, no solo el Castillo y los Molinos, sino todo el pueblo. 

ARTÍCULO - Vuelta a la Consuegra Medieval



Un año más se celebra la Batalla Medieval de Consuegra. La fiesta en este municipio de la provincia de Toledo, alcanza este 15 de agosto su decimosexta edición desde que diera comienzo en 1997. Fiesta que cada año congrega de media a unos cuatro mil visitantes.

En la Batalla Medieval volveremos a ver una época de caballeros cristianos enfrentados a los invasores almorávides. Un entorno donde puedes ver volar a majestuosas aves, tales como el halcón peregrino, remontar el vuelo mientras los ojos del público observan expectantes como se eleva rápidamente por el cielo. Una experiencia visual que aporta a los visitantes una parte de la historia de España, representado por habitantes del municipio, los cuales empiezan a ensayar desde un mes antes de la Batalla, para ofrecer el mejor espectáculo posible.
De nuevo se podrá disfrutar de eventos como el “As-Satrany”, un ajedrez humano que representa la derrota de las tropas cristianos a manos de las almorávides. Sin mencionar “La danza de la muerte” y los relatos y representaciones de la vida en la época de Alfonso VI, representando tanto actividades cotidianas que podrían llevar los soldados como las exhibiciones de combate a espada y escudo, realizadas por supuesto en un escenario acorde a las representaciones como es el Castillo de La Muela.

El recorrido por las diferentes opciones que nos ofrece “Consuegra Medieval” siempre es de agrado para visitar en verano este municipio. Los habitantes se esfuerzan para ofrecer una experiencia agradable, que refleja el legado tanto de la parte cristiana como de la parte almorávide y como se ha sabido representar ese choque de culturas como al confluir ambos ejércitos en la plaza de España, donde realizan las típicas arengas, danzas y las “vísperas de guerra”.

Sin mencionar el típico mercado medieval, donde se pueden adquirir desde productos típicos hasta alhajas, no necesariamente medievales, pero sin duda hay variedad para llevarse un buen recuerdo de este evento en los distintos puestos que se reparten desde la Plaza de España hasta el paseo de Consuegra, donde también se encuentra la Iglesia de San Juan Bautista, datada del siglo XVI y el único edificio que no sucumbió ante la inundación de Consuegra.

Pero, sin duda, una de las opciones más interesantes que ofrece la Batalla Medieval se celebra por la noche, junto a los muros del Castillo, en los que se celebra la ceremonia fúnebre por el único hijo del Cid, Diego Rodríguez, que falleció en la Batalla de Consuegra el 15 de Agosto de 1915.

La Batalla Medieval de Consuegra es una magnífica oferta para el mes de agosto. La representación viva y trabajada de una porción de la historia de España es suficiente como para realizar una visita al municipio toledano y disfrutar de sus virtudes.